lunes, julio 31, 2006

TODO ES GAY


No lea este artículo al pie de la letra. El listado de síntomas que vienen a continuación no implican, necesariamente, un diagnóstico irreversible ni definitivo. Me explico: no quiero decir que todos aquellos que reúnan una o más de las características que aquí se enumeran estén predestinados -sin remedio- al estrellato porque no es así. Debo, sin embargo, ser tajante al advertir que si cumple usted con diez o más de estos requisitos, haría bien en comenzar a preocuparse.

Fumar con el codito apoyado en la mano es gay. Entrar a un bar y pedir cualquier trago con sombrillita es gay, pero más gay es pedir un martini de manzana y mucho más gay aún si, encima, lo llamas appletini. Haber usado alguna vez cartuchera es gay, especialmente si era una de esas con puertita magnética y contenía borradores de aromas frutales. Subrayar con rojo es gay. Haber jugado con muñequitos musculosos y articulados es gay y gaysísimo si estos tenían la ropita intercambiable. Decir gaysísimo es gay y decir ropita, también. (Los hombres no hablan -perdón: no hablamos- en diminutivos y sus -nuestros- aumentativos terminan en 'ón' o en 'azo', jamás en 'ísimo'). Es gay saberse la letra de la canción tema de Los ricos también lloran ("No te quiero mentir/no esperaba tu amor/porque tú no sabías amar/aprendí a llorar/aprendí a llorar/pero no aprendí a olvidarte"), pero más gay es saberse cualquier estrofa de cualquier canción de Rafaella Carrá (desde Pedropedropedropedropé hasta Explotexplotamexpló, no hay una que se salve.) Haber ido alguna vez al Bar La Sede es gay. Hablar en abreviaturas, apócopes o palabras al revés (o sea, invertidas) es gay: mi abue, tu celu, el ñoba, mi lompa, la pela, el bille, seño, veci, porfa o -¡qué disfuerzo!- porfis. Quitar las últimas sílabas a los nombres -Férnan, Javi, Fede, Gonza- es gay.

l l

Chatear es gay, chatear usando emoticones es recontragay y si los emoticones tienen efectos especiales del tipo labios-gigantes-que-te besan-a toda-pantalla, bueno, eso ya no es gay, eso es cabrazo. Usar puntos suspensivos... es gay. Haber visto a Yola Polastri de chico y cantado a gritos "si toco la trompeta-ta-eta-eta-eta" es gay, pero haber sido burbujito es lo más gay que existe sobre la tierra. Ir a un restaurante y decirle al mozo: "por favor, sin arroz" es gay pero: "por favor, sin ají" es más gay. Hacer dieta es gay y más gay si la haces por acompañar a tu novia o esposa. Ser el tío preferido de todos los sobrinos es gay. Hacer yoga o tai-chi es gay, pero hacer aeróbicos es más gay. Usar toda la ropa de una sola marca es gay, especialmente si esa marca es Tommy Hilfiger y mucho más gay si, para ir juntos a misa de doce, tu esposita va toda de Tommy también. Meterle al pantalón cuando te queda muy suelto es gay. Usar el perfume Calvin Klein One -que no es ni para hombre, ni para mujer- es gay. Ser culto es gay. Tener un blog es gay, tan gay como tener diario, slam o cuaderno de recuerdos. Coleccionar cualquier cosa es gay. Poner un tarro de Baysol en el baño es gay, pero adornar la tapa del water con velitas aromáticas es mucho más gay. Bailar La Macarena, el Meneíto o cualquier canción coreografiada de antemano es gay. Cantar el happy birthday es gay. Querer salir en la foto es gay. Ir a tomar lonche con tus tías es gay. No saber hacerle el nudo a tu corbata es gay. Tomar té o -peor- manzanilla en lugar de café es gay, pero pedir un capuccino, un mokaccino o un frapuccino es regay. Y endulzarlo con nutra-sweet, más gay. Usar lentes de contacto de colores es gay, por más que sean de medida. Hacerse cualquier cosa en el pelo -iluminaciones, laciados, permanentes, frisados, rayitos, colitas, trencitas, ondulaciones- es gay. Comprar reacondicionador religiosamente es gay. Usar gel es gay. Echarse sprays para el buen aliento es gay. Llevar siempre un paquetito de kleenex es gay. Ir a la playa con ropa de baño-nariz es gay. Echarse bronceador es gay, pero echárselo a otro es más gay. Ducharse en el gimnasio con slaps por miedo a los hongos es gay. Guardar los peluches que te regala tu hembrita es gay. Ser fotogénico es gay.

l l l

Tener discos de Ima Súmac es gay, pero ponerle una canción suya a tu programa es gay de aquí hasta la China. Sacar a pasear cualquier perro más chico que un cocker es gay. Ponerse una chompa tejida a mano por tu mamá es gay. Preguntar: "¿de qué signo eres?" es gay y concluir que alguien es capricornio con solo saber cuándo es su santo es gay. Tener cualquier cosa de lycra es gay. Quejarse porque alguien en la sala está fumando es gay. No saber ni cómo se abre el capó cuando te quedas plantado es gay. Llamar al gasfitero para que te desatore la tina es gay. Comprarse un pantalón con pliegues y correa incorporada es gay. Usar joyas es casi tan gay como usar gemelos, prendedores o sujetacorbatas. Ser masón, scout, león, cursillista, del opus dei, sodálite o rotario es gay. Saber cómo se llaman las plantas es gay pero ser capaz de diferenciar hortensias, de agapantos es más gay. Contratar a un decorador para que ambiente tu casa a su gusto es gay. Permitir que te prendan el cigarro es gay, pero dejar que te sirvan la cerveza es aún más gay. Combinar el color de las medias con el de tu polo es gay, pero usar top-siders sin medias es archigay y usar sandalias es ya demasiado gay, tanto o más que ponerse pantalón blanco. Ser soltero siempre es gay. Tener más amigas que amigos es gay. Decir "¡Hay que ir a bailar el sábado!" es gay. Saber diferenciar el color conchoe'vino del color fresa machacada es gay. Desayunar en La Tiendecita Blanca es gay. Ponerse ropa con dorados o plateados es gay. Hacerse la lipo es gay. Psicoanalizarse es gay. Ir al bingo, al tragamonedas o al karaoke es gay. Hacerse las cejas o la manicure es gay. Confesarse es gay. Y solo depilarse la espalda por electrólisis es más gay que someterse a un implante capilar. (Y que el pelo no te prenda es todavía más gay.) Decirle que no a una chica que te saca a bailar es gay. Saber el nombre de algún grupo de danza moderna es gay. No saber cuándo empieza el mundial es gay. No perderse la entrega del Oscar es gay. Saberse versos de memoria es gay. Bailar marinera es supergay y la resbalosa -¡ay, no!- réquete-réquetegay.

lV

Alardear mucho de cuántas chicas te has tirado es gay. Decirle semifredo a una torta helada, crépe suzette a un panqueque y créme bruleé a una vulgar leche asada es gay. Hablar italiano es gay, pero hablar francés es aún más gay. Ser metrosexual es gay. Decir "qué asco" o "qué regio" es gay. Casarse con una chica excesivamente bonita es gay. Ir a almuerzos de ex alumnos es gay. Llevar a tu prima a la fiesta de promoción es gay. Quedarte a dormir con tu primo es gay. Pertenecer al coro o a la tuna es gay. Ir a ver una película de Almodóvar es gay. Patinar es gay. Tener gato es gay, pero tener canario es más gay. Saber quién es Paris Hilton es gay y más gay saber quién es Andrew Cunanan. Pedir autógrafos es gay. Afeitarse cualquier parte del cuerpo que no sea la cara es gay. Salir exclusivamente con chibolas o con viejas es gay. Comprarse un carro de cualquier color que no sea negro es gay. Dormir con pijamas es gay. Salir en las páginas de sociales con mucha frecuencia es gay. Apuntarlo todo frenéticamente en tu palm es gay. Mandar correos masivos es recontragay, especialmente si se trata de cadenas de oración o de las últimas fotografías de tus hijos. Ponerle mascaritas de colores a tu celular o a tu i-pod es gay. Tener fotos de ti mismo en tu casa es gay, pero tenerlas como protector de pantalla es hipergay. Sentarte por horas a esperar un e-mail es gay y reclamarles a tus amigos porque ya no te escriben es melodramáticamente gay. Tener un celular que, en lugar de timbrar, maúlla (créanme, existe, yo lo he oído) es escandalosamente gay, aunque no menos gay es uno que toca música clásica, por más que sea la quinta de Beethoven. Grabar tu voz en la contestadora es gay. Mandar mensajes de texto muy largos es gay. Ser periodista de espectáculos es gay, pero cubrir la sección culturales es aun más gay. Escribirse con alguien a quien no conoces en persona es gay. Estar más interesado en la gastronomía que en el fútbol es gay. Ir a los baños turcos es gay. Usar coquetones politos rojos de Amor por el Perú es gay, pero votar por Alan también es gay, aunque haber votado por Lourdes probablemente sea bastante más gay. Servir de anfitrión al Puma José Luis Rodríguez por todo el hemiciclo es gay. Ser célibe es gay. Ser partidario de Jaime Salinas es gay pero llamarte Natale es muchísimo más gay. Fumar habanos es gay. Recibir condecoraciones es gay. Fijarse en las etiquetas del güisqui que te sirven es gay. Comer marcianos, chupetines, caña de azúcar, mangos o cualquier cosa que se chupe es gay. Tener tus seis abdominales marcaditos es gay.

V

Saber cuánto mide tu pene es gay. Llamar pene a tu pene es gay. Mostrar tus lamentables testiculitos en televisión es gay, pero más gay aun si lo haces para intentar demostrar que has sido maltratado por mujeres. Escoger a un lado las cebollitas que flotan en tu sopa es gay, pero tomar sopitas licuadas y cremitas de espárragos es más gay. Comer barritas de granola, salvado de trigo o cualquier huevada demasiado saludable es gay. Almidonar las camisas es gay, planchar los jeans es regay, pero ya planchar los calzoncillos es supragay. Mear acompañado -me parece- es casi tan gay como usar pantimedias de coquitos. Leer alguna vez a Bayly es gay, pero tener vergüenza de aceptar en público que se ha leído alguna vez a Bayly es más gay. Las últimas novelas de Bryce son indudablemente gay. Reírse a carcajadas con La China Tudela es gay. Ir a presentaciones de libros es gay. Leer Etiqueta Negra -con sus galardonados colaboradores que han sido todos traducidos al finlandés, conocen Marruecos de cabo a rabo, no escriben crónicas sino perfiles y son ííííntimos de Sabina- es gay, pero leer Helio más gay -con sus recetitas de Bellinis y sus tips para triunfar en la vida como Inés Temple y sus informes sobre las prendas de marca que desechan los famosos- es gay. Escribir en una crónica sobre el debate de los candidatos la siguiente frase: "Alan García con su terno elegante y esa corbata ploma que tan bien combinaba con sus patillas grises" oh, my God...that's so fucking gay!! El editor de Todo Sport que decidió poner el nada desdeñable culito de Guadalupe en su primera plana -hay que pasarle la voz porque tal vez no se ha dado cuenta todavía- es gay. (Aunque no estoy seguro de que haya sido Guadalupe y no saber reconocer a un destacado futbolista -así esté tolaca y de espaldas- es gay).

Ser exitoso es gay. Ser pituco es gay. Ser famoso es gay. Ser snob es gay. Y escribirse una página entera de periódico sobre lo que es gay, es gay, pero más gay todavía es leérsela completa.